Existen pocas personas que de verdad admiro, me refiero a personas que han marcado mi vida, por su paso en ella.
Una de esas personas es un profesor que tuve en mis primeros semestres de la carrera, la primera vez que tuve la oportunidad de tener clases con él fue en segundo semestre, era su primer semestre impartiendo esa materia y... También era mi primera vez en esa materia.
Su clase era muy dinámica, divertida, aún que parecía y aún me lo parece, una materia con un grado difícil de comprender, con ese profesor no lo parecía tanto.
Recuerdo que desde el primer día, la mayoría de las chicas ahí (para ser un grupo en área de ingeniería si éramos bastantes mujeres, como unas 10) terminamos de algún modo "enamoradas" de él.
Era (aún lo es) un profesor bastante joven, a comparación de los demás profesores, físicamente es atractivo, pero en personalidad... Es impactante. Tiene carisma, encanto, seguridad, simpatía, sentido del humor, me pareció sarcástico, quizá fue una mala persepcion mía. Pero algo que le admiró más, es su nivel de conocimiento y el hecho de que le es satisfactorio compartir y enseñar esos conocimientos. Podía pasarse clases y horas enseñando un tema que no habíamos comprendido o haciendo mil cosas para que alguien que no le quedaba claro, le entendiera completamente. También nos retaba a ser mejores, nos alentaba, a veces sutilmente, amable, dependiendo que tanta constancia, actitud, interés y entrega viera en el alumno.
Lo que más aprendí, fue justamente dentro de las materia probabilidad y estadística.
Con mi hermano (QEPD) recuerdo que cuando queríamos ir de parranda y no teníamos dinero, mientras él iba a trabajar (tenía una pipa de agua potable) a mi me deja con los demás piperos esperando turno, jugando pokar, jugando cartas y juegos de azar. Un semestre antes, mi hermano decía que "afortunada en el juego, desafortunada en el amor, lo tuyo es pura pinche suerte"... Y creo que sí, a veces perdía también. Pero después de aprender probabilidad y estadística, ya no sólo era suerte, ya no me la jugaba como antes, ahora iba un poco más a la segura, lo cual hizo que ganará más dinero para las parrandas.
Recuerdo algo muy gracioso que paso durante un examen, éramos muchísimos alumnos para un salón pequeño, así que nos dividía, recuerdo que había una chica, también compañera de la misma carrera que estudiaba, que todos en la carrera la tenía en el concepto de una niña tonta y hueca.
La chica, a pesar de ir a todas las clases, nunca entendió nada, supongo que fue porque siempre estaba en el celular o platicando. Pues el día del examen llego tarde, el profesor había anotado las instrucciones del examen, dos días antes nos había dicho también de que iba el examen, llego la chica, el profesor le entregó las hojas del examen y pregunto "¿Esto qué es?" El profesor le dijo "Examen", "Pero no avisó", "si, si lo hice, siéntate e intenta resolverlo, lo hice muy fácil". Y si, sólo eran dos integrales, era un examen más de agilidad y rapidez que en sí de conocimientos o conceptos. La chica se sentó, y minutos después se levantó con una visible cara de horror, le pregunto al profesor "¿esta cómo viborita a lado de los números y letras qué es?" Todos volteamos a verla, mientras ella señalaba justo el signo de integral, el profesor sonrió, a mi me pareció una sonrisa entre incredulidad y burlón, y contesto "Eso, como 'viborita' es una integral, pero tú que vas a saber, ni te acuerdas de tu nombre, seguro ni te acuerdas de cálculo diferencial" todos comenzamos a reír, y él dijo, no se burlen, y ella a la par dijo "No, no entendí el chiste, porque si lleve cálculo" y él contesto "No fue chiste, fue sarcasmo", y así era, su respuesta fue totalmente sarcástica, todos sabíamos cuando era sarcástico y cuando era una contestación seria, sobre todo porque para ese semestre todos ya habíamos cursado mínimo 2 veces cálculo diferencial pasado la materia en extraordinario, así que de sobra sabíamos que era una estúpida integral. Ese acto, me pareció bastante divertido y con clase, es decir, descrito así, aquí, parece una grosería e insolencia, pero la manera en que el profesor lo hizo fue bastante elegante y educado. Lo cual término siendo una anécdota divertida.
Algo que también disfrutaba y creo que la mayoría en el grupo, era cuando se ponía a hablar de zombies, de cómics, de videojuegos, de cosas súper geeks, súper nerdas, lo mismo hablaba con emoción de "Zombieland" que de "El amanecer de los muertos" que de "Harry Potter" (tiene una bufanda y un abrigo igual al de Harry Potter, y no le importaba llevarla cuando eran tiempos fríos) ... Es... Simplemente un profesor como pocos existen.
A veces platicábamos por chat de FB, después tuve problemas y tuve que eliminar mi FB, hace pocos meses, volvimos a agregarnos al FB, es rara la vez que le pido algún consejo o palabras de aliento en cuestiones personales, me da pena que me considere una imbécil o retrasada emocional y mental en esos casos, pero siempre, siempre, por lo menos en las pocas ocasiones que le he pedido consejo, siempre es muy atento, muy honesto, y sobre todo, no me juzga, simplemente es imparcial, y me hace razonar las cosas, y de alguna manera, me agrada muchísimo que me considere como él me escribe textual "Sé que eres una mujer muy valiosa y valiente", es agradable saber que la persona a quien admiras te tenga en un buen concepto, sobre todo cuando es una persona que no tiene problema al decir lo que piensa o lo que sabe.
La primera vez que le conté de un problema fue sobre el tema de la tesis, y la carrera y el por qué las había hecho a un lado, me alentó mucho. Y muy al contrario de lo que pensaba, que me diría cosas como los demás "reclamando y juzgando" mi acto, él sólo dijo, que analizará las cosas y que lo retomara. Que era una mujer inteligente y fuerte.
La última vez que hable con él respecto a un problema personal, fue bastante honesto, creo que de cierta manera, me hizo sentir mal que le entristeciera mi situación, supongo que al final, después de la charla corta y consejos, bromeo un poco conmigo, como para alegrarme y tranquilizarme. Pero la verdad me hizo la noche cuando le dije "¡Ay, profesor! Ustedes los hombres son bien raros" y en seguida él replico
"No coincido: miedosos, inmaduros,necios y egoístas es más preciso. Faltó chillones. Me incluyo ¡eh! No es una crítica desde fuera, así somos"
Reí bastante, además, también agregó "Siempre bromeo cuando digo, las mujeres de mi edad son casadas o amargadas o ambas, y es cierto, porque con frecuencia están en relaciones que las hacen sentir inconformes." También me hizo reír bastante, porque alguna vez, en alguna clase lo mencionó. Pero término diciendo que parecía ser un problema que se arreglaría fácilmente, que sólo era cuestión de que me tranquilizara y mirara fríamente los hechos, y agrego "Sabes que hacer" ¡no, no lo sé! "si lo sabes, eres mujer, siempre encontrarás el camino, lo has hecho antes".
Es un gran hombre, un gran ser humano, por lo menos en lo que he tenido el gusto de conocer y tratar.
Siempre, en lo que puede ayudar lo hace, y si se lo piden y puede hacerlo, también. No muchos profesores se prestan a eso, y sobre todo, no muchos profesores son dignos de ser llamados: Maestros. Él, es un maestro, del conocimiento y de la vida. Sobre todo considerando su corta edad.
Él es una de las pocas personas a quienes admiro.
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